escuela astroquironiana

El Ascendente

 

En el dibujo de la carta astral, la energía está marcada por el signo al cual apunta la flecha principal que divide la carta de manera horizontal, esa flecha cuyo trazo arranca a la derecha y termina a la izquierda. Que normalmente esta coloreada en rojo. Simboliza a la constelación (signo) que estaba ascendiendo por el horizonte en el momento y lugar en que nació la persona.

Nos habla de la manera de acercarnos a la vida, o bien de la vida acercarse a nosotros.

En muchos casos, los demás nos reconocen más por las cualidades del signo del Ascendente que por las características del signo solar, aunque son más difíciles de reconocer por nosotros mismos, ya que muchas veces nos producen el doble efecto de atracción y rechazo. 

En consecuencia, el Ascendente puede ser, en primer lugar, una imagen que proyectamos al exterior, pero también una especie de puerta que se abre hacia nuestro ser verdadero y permite que fluya a través de este canal una gran parte de nuestro yo, simbolizando aquella energía que el universo quiere que asimilemos y la hagamos parte de nosotros mismos. 

Aunque es cierto que la energía del ascendente nos va a llegar en primera instancia desde el afuera, con el autoconocimiento y la madurez iremos aprendiendo a integrarla a nuestra vida y nuestra personalidad y esto nos llevará a sacar lo mejor de nosotros mismos.